El castillo de Castril se localiza en el promontorio conocido como "La Peña". Se trata en realidad de una villa fortificada y su castillo o alcazaba. Esta es la imagen que nos llega de época nazarí, aunque la fortificación tiene antecedentes y fue también ocupada tras la conquista castellana, cuando Castril se convierte en señorío de Hernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos. Ha sido recientemente restaurado, tras un proceso de intervención arqueológica que ha ofrecido nueva e interesante información y ha permitido su apertura a las visitas.
Dirección
C. Iglesia
18816 Castril Granada
España
Comarca
Consejos para llegar
El castillo se ubica en lo alto de la Peña, su acceso esta limitado a pie, debido a lo escarpado del cerro. Se recomienda aparcar el vehículo en el propio municipio de Castril, e ir andando hasta la Calle Iglesia, donde se ubica la oficina de turismo y la subida hacia el castillo.
Precios
Entrada general: 3 euros.
Entrada reducida: 1,5 euros. Jubilados y pensionistas (con carnet), niños de 5 a 14 años (con carnet joven), residentes en Castril con previa acreditación, grupos con reserva anticipada (contando con un mínimo de 20 personas) y grupos escolares.
Entrada gratuita para grupos de pensionistas, niños de 0 a 5 años, jubilados y escolares de Castril. Todas estas bajo previa acreditación.
Horarios
Localizado en la peña que corona el pueblo de Castril, el Castillo de Castril fecha su fundación en teoría en el siglo XII. No obstante, debido a las diferentes intervenciones arqueológicas que se han realizado desde principios del siglo XXI, la fecha parece que pueda retrotraerse hasta el siglo IX, en el periodo emiral. El asentamiento destaca por su localización geográfica, ya que a parte del valor estratégico que da el asentamiento en altura, también es un enclave importante en las vías de comunicación que conecta el Altiplano Granadino, la zona del Alto Guadalquivir y el Levante, con el territorio murciano. Se trata en realidad de una villa fortificada y una alcazaba con varios recintos que se adaptan en buena medida a lo escarpado e irregular de la roca.
El lugar ya es mencionado en el siglo XII en la obra de al-Zuhri que lo sitúa "a poniente de este monte sale el río llamado Guadian que baja hacia la fortaleza llamada Qashtal (Castril). En el patio de dicha fortaleza se encuentra la gran piedra de la que mana agua y que es una piedra lisa que se alza enormemente sobre el suelo. En su parte superior hay una fuente de la que brota tal cantidad de agua que podría mover ocho piedras [de molino]. En el estanque [que se forma] existen muchos peces de color amarillo con lunares rojos que poseen dientes caninos y molares. Ni en el mar ni en los ríos existen peces más finos que estos. Quien los contempla correteando entre las cavidades de las rocas se imagina que son espadas o destellos de relámpago. Luego el agua se esparce entre los peñascos y desciende hasta el Guadiana [Menor] hasta que se junta con el Guadalquivir". También es citada en la en la crónica de Ibn Sahib al-Salá, cuando en 1165, los almohades pasaron por Castril en su camino hacia Murcia para atacarla.
Pero poco sabemos de las etapas anteriores a época nazarí, a la que pertenecen las diferentes estructuras que conforman el castillo que vemos a día de hoy. Es en este contexto cuando la villa queda en territorio de frontera entre tierras andalusíes nazaríes y la Corona de Castilla, principalmente la Encomienda de Segura, de la Orden de Santiago, y el Adelantamiento de Cazorla, señorío del Arzobispo de Toledo desde 1231.
Aún así, el territorio permaneció ocupado y es necesario realizar una visión general del paisaje en el que envolvía al castillo. Al igual que otras villas, la de Castril estaría vinculada a la gestión de las diferentes alquerías repartidas por su espacio de influencia, con asentamientos rurales como Cebas, o más en la montaña, la de Lezas. Ambas alquerías parecen ser fundadas al menos en época almohade y, según prospecciones arqueológicas, su vida se prolonga hasta época nazarí, evidenciando que hubo un asentamiento rural que coexistió con la villa y el castillo de Castril.
Sobre la roca se pueden observar los restos de la fortificación del castillo, alargados en dirección S-E como la propia peña a la que se adapta. El cerro presenta varias elevaciones naturales de distintas alturas, donde se pueden observar restos de muros y torres de mampostería cuadradas y semicirculares, que forman dos recintos más una doble muralla por donde se accede al conjunto. Actualmente aparecen ya restaurados y son más fácilmente identificables e interpretables.
La puerta está perdida, y la subida está flanqueada por dos murallas que dan acceso a un espacio abierto desde el que se ve ya el recinto superior. Su muralla tiene una altura máxima de 2,50 metros hasta tres fasess debido a reformas realizadas a lo largo de la ocupación. Se observan muros muy enrasados de mampostería con una argamasa muy terrosa cerrando huecos en la peña. También se reconoce el recorrido de la muralla exterior, así como alguna de las torres de planta rectangular.
Las campañas arqueológicas que se han ido llevando a cabo en el castillo han ampliado la información sobre el recinto amurallado, así como las diferentes dependencias intramuros. Se ha confirmado la existencia de un gran paño de muralla que cierra el recinto por su lado Oeste, relacionado con las diferentes torres ya conocidas, así como con la torre del homenaje, ubicada donde se encuentra la imagen del Sagrado Corazón. Además, se pudo excavar el aljibe dentro del recinto superior. También se pudo localizar la puerta de acceso al recinto, ubicada en el paño de muralla oriental, que tiene un pavimento empedrado. Por último, se ha podido documentar la mezquita, citada en las fuentes del siglo XV y que se trata de una estructura particularmente significativa y singular.
En en 1285 la villa paso temporalmente a dominio de la Orden de Santiago, aunque volvió a manos nazaríes al poco tiempo. A pesar de que las escaramuzas fronterizas continuaron durante los siglos, no será hasta 1488 cuando Castril se rindió al ejército de los Reyes Católicos, que la entregaron el Castillo a su secretario Hernando de Zafra. Desde entonces se instaló allí una guardia y siguió cumpliendo sus funciones como cabeza del señorío hasta 1838. Su abandono fue aprovechado por los vecinos de la localidad, que convirtieron el recinto en cementerio municipal y que aprovecharon buena parte de sus piedras para la construcción de viviendas y otras edificaciones.
Accesibilidad
Mapa
Malpica Cuello, A. (1996): Poblamiento y castillos en Granada. Barcelona, pp. 125 / 269-270.
Martín García, M. et alii (1999): Inventario de arquitectura militar de la provincia de Granada (Siglos VIII al XVIII), Diputación de Granada, pp. 417-419.
El castillo de Castril se localiza en el promontorio conocido como "La Peña". Se trata en realidad de una villa fortificada y su castillo o alcazaba. Esta es la imagen que nos llega de época nazarí, aunque la fortificación tiene antecedentes y fue también ocupada tras la conquista castellana, cuando Castril se convierte en señorío de Hernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos. Ha sido recientemente restaurado, tras un proceso de intervención arqueológica que ha ofrecido nueva e interesante información y ha permitido su apertura a las visitas.
Dirección
C. Iglesia
18816 Castril Granada
España
Comarca
Consejos para llegar
El castillo se ubica en lo alto de la Peña, su acceso esta limitado a pie, debido a lo escarpado del cerro. Se recomienda aparcar el vehículo en el propio municipio de Castril, e ir andando hasta la Calle Iglesia, donde se ubica la oficina de turismo y la subida hacia el castillo.
Precios
Entrada general: 3 euros.
Entrada reducida: 1,5 euros. Jubilados y pensionistas (con carnet), niños de 5 a 14 años (con carnet joven), residentes en Castril con previa acreditación, grupos con reserva anticipada (contando con un mínimo de 20 personas) y grupos escolares.
Entrada gratuita para grupos de pensionistas, niños de 0 a 5 años, jubilados y escolares de Castril. Todas estas bajo previa acreditación.